Cuando un perro ciego llega a casa , no sabemos cómo podemos ayudarle y a veces nos preocupamos demasiado, por eso, aquí te muestro

5 aspectos a tener en cuenta con el perro ciego o visión reducida.

  1. Adapta el suelo: Marca el umbral de las diferentes estancias de la casa con diferentes texturas, como por ejemplo, poniendo una alfombra en la habitación, goma eva para el salón, hierba artificial para la terraza… ¡Sé original y procura no repetir!
  2. Adapta una habitación: Debemos adecuar un lugar de la casa que sea su lugar de descanso cuando se quede solo/a. Esta habitación debe ser lo más diáfano posible para que tu perro ciego no se haga daño cuando no está bajo supervisión. Fíjate que no haya elementos que se puedan caer si los golpea sin querer al moverse. Puedes, también, ayudarle poniendo música de fondo para que no se sobresalte si hacen ruidos los vecinos durante su siesta.
  3. Mobiliario: Retira todos los muebles y adornos innecesarios o que puedan caerse si se tocan del camino principal en tu casa. La configuración del mobiliario debería ser lo más definitiva posible, para que pueda hacerse un mapa mental de su vivienda. Los boles de agua y comida colócalos siempre en la misma zona, para que pueda dirigirse a ellos sin problema.
  4. Escaleras: Si hay escaleras en tu hogar, instala puertas para bebé, para evitar que tu SuperPerro se caiga o se haga daño intentando subirlas sin supervisión, si no se ha hecho todavía un mapa mental de la casa.
  5. Socialización: Permítele que te huela y escuche antes de tocar a un perro ciego, para que no se sobresalte. Puedes enseñarle una palabra como «Perro» o «saluda» para avisarle de cuando se acerca un perro o una persona , si está despistado interactuando con otro estímulo.

Quizá el aspecto más importante a tener en cuenta es que comprendamos que pueden seguir llevando una vida normal . No debemos limitarlos, pero sí ser conscientes de la ayuda extra que necesitan.

Trabaja propiocepción, recuerda que quizá ve luces y sombras y , sobre todo, no le molestes cuando descansa para que no tenga que estar en alerta constante.